Anguila
Anguila es una pequeña isla con un gran corazón. La sonrisa se dibuja de forma natural en el rostro de los nativos (tan sólo 12.000) al dar la bienvenida al turista a su isla, famosa por su estilo de vida relajado.
Igual fama han merecido sus playas. Los 56 km de línea de costa de Anguila cuentan con 33 playas, muchas de ellas entre las mejores del Caribe. Sus suaves arenas blancas contrastan con el azul transparente de sus aguas, tranquilas, cálidas y relajantes como la personalidad de los isleños.
Hay playas para todos los gustos. Muchas son apartadas y tranquilas, aunque también encontrará otras un poco más concurridas. Algunas son ideales para un romántico picnic o un paseo al atardecer y otras tienen cuevas que parecen especialmente diseñadas para el buceo y el submarinismo. Todas son espectaculares y se conservan intactas. En el interior de la isla encontramos lagos de agua salada poblados por grandes garzas azules y garcetas blancas.
Los visitantes pueden disfrutar de las magníficas playas de la isla, de la tranquilidad y serenidad que tanto trabajo cuesta mantener a los nativos de esta autónoma colonia británica, quienes se han propuesto conservar su ambiente relajado y libre de estrés.
El alojamiento es de gran calidad, al igual que su cocina. Los hoteles ofrecen un sutil lujo, pero también existen establecimientos más económicos, y se pueden encontrar paquetes especiales para familias, buceadores y parejas en luna de miel.
Es difícil perderse en Anguila. Sólo hay una carretera principal, con el apropiado nombre de Carretera General (The Main Road), desde la que se llega a las espléndidas playas y pequeñas bahías en las que los amantes del sol, nadadores, submarinistas y aficionados a la naturaleza desearían perderse para siempre.
|